Triaditis felina

Triaditis felina

La Triaditis es la inflamación conjunta de pancréas, hígado y el intestino delgado. Se produce casi siempre de manera conjunta por la conformación anatómica del gato. También se a observado que puede estar condicionado por la dieta, sobretodo por la calidad del pienso.

Aunque la Triaditis felina involucra diferentes órganos, existen signos clínicos que pueden sugerir un trastorno de un solo órgano, aunque los signos gastrointestinales (vómitos, diarrea) están presentes casi siempre.

 

Los signos clínicos pueden ser de leves a graves, aunque en algunos casos menos frecuentes, también pueden ser agudos.

Los síntomas más comunes de la Enfermedad inflamatoria del intestino son vómitos y diarrea crónica, a menudo acompañados por la pérdida de peso. Por lo general los afectados son gatos de edades entre medianas y mayores. Aunque también existen diagnósticos de gatos de un año de edad.

La pancreatitis crónica en los gatos suele ser silenciosa o asintomática, o tener signos muy leves o no específicos (anorexia, letargo). Es importante recordar que, contrariamente a la situación en los perros, el vómito no es el síntoma más común en la pancreatitis felina. Sólo alrededor de un tercio de los gatos que se presentan con este signo puede resultar con insuficiencia pancreática exocrina (IPE), de modo que las heces voluminosas, pérdida de peso y un voraz apetito también puede tenerse en cuenta.

Mientras que los gatos con colangitis y Enfermedad inflamatoria intestinal pueden presentar los mismos síntomas, la ictericia es un sello definitivo en la enfermedad y es a menudo la razón por la que los propietarios llevan a su gato al veterinario.

En resumen, la Triaditis puede incluir cualquiera de los signos clínicos descritos anteriormente y siempre debe considerarse como un diagnóstico diferencial en potencia cuando un gato presenta vómitos, diarrea, pérdida de peso crónica o ictericia.